El tratamiento cambia según dónde está el problema.
Trabajamos en viviendas, patios, jardines y espacios exteriores evaluando el ambiente, la intensidad de la actividad y las condiciones que pueden favorecer la presencia de pulgas o mosquitos.
Necesitamos diferenciar si el problema está dentro, fuera o en ambos sectores.
Pulgas y mosquitos requieren enfoques diferentes.
Aunque puedan tratarse dentro de un mismo servicio integral, el origen, ciclo y sectores críticos no son los mismos.
Habitaciones, living, tapizados, alfombras y otros sectores donde puede haber actividad.
Patios, jardines, caniles y áreas de descanso pueden requerir tratamiento específico.
La presencia de perros o gatos es un dato importante para evaluar el problema de pulgas.
Son condiciones relevantes para determinados focos y para la actividad de mosquitos.
Recipientes, desagües o sectores con agua estancada pueden favorecer criaderos de mosquitos.
Algunos casos requieren una segunda intervención o control posterior según el ciclo de la plaga.
El tratamiento se arma según la combinación de ambientes.
Podemos trabajar interiores, exteriores o ambos, según la situación detectada y el objetivo del servicio.
Aplicación en sectores afectados, recorridos y refugios cuando corresponde.
Trabajo sobre patios, jardines y sectores con actividad.
Intervenciones dirigidas a zonas de mayor concentración.
Recomendaciones para reducir condiciones que favorecen nuevas apariciones.
Evaluación de evolución cuando el ciclo de la plaga lo hace necesario.
En espacios comerciales o comunes puede evaluarse una frecuencia preventiva.
Primero ubicamos el problema. Después definimos el alcance.
Un servicio en un departamento no se plantea igual que en una casa con jardín o un espacio exterior amplio.
Consulta
Localidad, propiedad y sectores afectados.
Evaluación
Interiores, exteriores y factores de riesgo.
Tratamiento
Aplicación según el ambiente y la plaga.
Indicaciones
Recomendaciones posteriores y preventivas.
Seguimiento
Control posterior si el caso lo requiere.
Dudas habituales antes del servicio.
La preparación correcta del ambiente ayuda a aprovechar mejor la intervención.
El control ambiental y el manejo de las mascotas son cuestiones distintas. Si hay animales, recomendamos consultar también con su veterinario sobre el tratamiento adecuado para ellos.
No siempre. El ciclo de la plaga puede hacer necesario un seguimiento o una segunda intervención, dependiendo de la infestación.
Sí, si la actividad está concentrada en exteriores. Primero evaluamos el espacio y las condiciones del lugar.
Eliminar agua acumulada y revisar recipientes, canaletas, desagües y sectores donde pueda quedar agua ayuda a reducir criaderos.
Sí. Fotos del patio, jardín o sectores afectados pueden ayudarnos a estimar mejor el alcance del trabajo.
En pulgas, tratar solamente el ambiente puede no ser suficiente si hay animales con infestación activa. En mosquitos, una aplicación ayuda a reducir la actividad, pero la prevención de criaderos sigue siendo fundamental.
¿Tenés pulgas o demasiados mosquitos?
Contanos la localidad, si el problema es interior o exterior, el tamaño aproximado del espacio y si hay mascotas. Con esos datos podemos orientarte mejor.
